PROTOCOLO DE COMPROMISOS INSTITUCIONALES, CIUDADANOS Y EDUCATIVOS PARA LA CONSTRUCCION DE RELACIONES, AMBIENTES DE CONVIVENCIA Y PROCESOS DE PREVENCION DE LA VIOLENCIA EN LOS COLEGIOS DE BOGOTA.

PRINCIPIOS ORIENTADORES QUE COMPARTIMOS:

· El interés general, la formación para la autonomía y los derechos de los niños, las niñas y los jóvenes priman siempre: el interés superior y la prevalencia del interés general de los y las estudiantes, consagrados en la Convención Internacional de los derechos de la Infancia y en la constitución Política de Colombia se colocan por encima de cualquier consideración, interés, hecho o moral particular, grupal o individual.

· Los procesos colectivos, dialogales siempre son más seguros y legítimos: la participación, la concertación, la actitud de escucha juiciosa y respetuosa de las partes, generan decisiones y alternativas colegiadas en procura del beneficio y el interés general, legitiman la autoridad, los desempeños y llevan finalmente a asumir responsabilidades a todos los integrantes del proceso.

· Escuchar al otro y a la otra, colocarse en su lugar y tratar de ser consecuente: Ante todo conflicto la actitud innegociable debe ser analizar con juicio y comprender los puntos de vista, de los otros y las otras así como las circunstancias y los contextos en los que se da y tratar de actuar en consecuencia

· La institución educativa, como todas las instituciones y organizaciones de los grupos humanos necesita y tiene una dirección; se organiza alrededor de responsabilidades, funciones, competencias, intereses, procedimientos y reglas de juego para poder desarrollar su misión y conseguir los objetivos y proyectos que se propone.

· Los y las estudiantes son seres en formación; que tienen que aprender a construir y respetar límites que los lleven a formarse como sujetos de derechos y deberes, en lo cual los adultos responsables , los entornos familiares, las instituciones, los medios masivos y la ciudadanía tienen obligación de comprometerse y actuar de manera corresponsable y solidaria.

· El autocuidado, el cuidado de los otros y las otras, de lo otro, del ambiente, de la palabra, de la mente, de la alegría, de los entornos en los que vivimos, debe constituirse en el compromiso esencial de los adultos formadores, así como la principal enseñanza que debemos ir legando de forma pedagógica y afectuosa a todos nuestros niños, niñas y jóvenes.

· Creer que un acto de violencia o una situación aguda de conflictividad puede remediarse o transformarse positivamente usando mayores y más demostrativos mecanismos o procedimientos violentos, es tanto como creer que un incendio se apaga echando gasolina sobre las llamas. La convivencia y el entendimiento entre sujetos que divergen se construye con acciones de reconocimiento mutuo, debate, diálogo, actitud de escucha, respeto, y con la convicción de que el único camino para la paz es la reconciliación y el perdón.

· En un conflicto siempre intervienen dos o más partes. Por lo cual es indispensable que todos los y las involucrados pongan de su parte, reconozcan su papel en él y asuman compromisos .

· La oportunidad y rigor en el cumplimiento de los compromisos y los acuerdos es tan importante como los acuerdos mismos

· La construcción de confianza y credibilidad en la autoridad y la institucionalidad, por parte de los sujetos involucrados en el conflicto, es la más efectiva estrategia para conseguir legitimidad

COMPROMISOS

Las personas y las instituciones aquí presentes y convocadas a esta jornada de reflexión nos comprometemos a:

  • Construir y apoyar Proyectos Integrales de Convivencia Escolar que armonicen los ambientes y las relaciones entre estudiantes, maestros, maestras, padres, madres de familia y el entorno escolar.

  • Analizar y tratar de comprender el punto de vista o las circunstancias del otro (a) y los otros (as), así como las condiciones y los contextos dentro de los cuales se está produciendo la diferencia o la situación conflictiva, en la que nos encontremos o seamos llamados a intervenir.

  • Reconocer la autoridad, la importancia de la dirección, del respeto a las normas de funcionamiento de la institución de la que seamos parte; el saber, experticia y competencia profesional de sus docentes, así como los roles y competencias de todos sus integrantes, y a cumplir los acuerdos establecidos y los compromisos y prioridades que adquiramos personal e institucionalmente

· A cuidar, cumplir y responder de manera oportuna la palabra empeñada y los acuerdos alcanzados

· A promover y difundir entre todos los y las integrantes de la comunidad educativa, las ventajas que tiene asumir una actitud positiva de escucha y atención pedagógica para la resolución de las diferencias y dificultades cotidianas, para ir aclimatando en el colegio la convivencia respetuosa y gratificante.

· A crear, implementar y consolidar estrategias, espacios, mecanismos y procedimientos para hacer de la participación en el colegio, el principal camino para el entendimiento y la formación en la responsabilidad y la autonomía de estudiantes y comunidad en general.

· Emprender o consolidar la asunción colectiva del buen trato, las relaciones afectuosas, el cuidado de los otros y del medio ambiente, como principios mínimos no negociables para regular la vida y la convivencia escolar .

· A promover en cada semestre por lo menos dos jornadas locales de Desarme de las almas, significativas en convocatoria y en impacto, con el fin de promocionar la solución pacífica de conflictos y declarar los colegios instituciones libres de violencia y territorios sagrados para la inteligencia, la palabra y la creación.

· A empeñarnos en redefinir los Manuales de Convivencia como cartas de navegación para la inclusión, la formación y la organización de los colegios en el marco de los Derechos Humanos, la ética del cuidado, la Constitución Política, la Convención Internacional de los Derechos del niño y la Ley de Infancia.

· A cuidar , orientar y acompañar a los y las estudiantes para que no lleven armas al colegio, no hagan uso de ellas bajo ninguna justificación y cuenten con el apoyo de los adultos en la resolución de los problemas , dificultades y enemistades propias de su edad y de sus contextos.

· A continuar los proceso de formación, promoción y acompañamiento a los colegios y al cuerpo docente para apoyar su tarea cotidiana de forma corresponsable.

· A hablar con los compañeros y compañeras para promover y liderar las iniciativas que aquí presentamos hoy como estudiantado, con el apoyo y acompañamiento afectuoso de las directivas de la SED, la localidad, el colegio, los padres y madres de familia y toda la comunidad.

· A construir, firmar y promover el cumplimiento de Protocolos o Pactos de Convivencia entre los integrantes de la Comunidad Educativa como un compromiso vinculante de vigencia plena en procesos de Cultura de Convivencia y Paz.

· Aunar esfuerzos para construir en los niños, niñas y jóvenes de nuestros colegios una actitud crítica frente a las ofertas y propuestas valorales y de conductas que les presentan los medios de comunicación, los cuales obedecen a la única lógica del mercado, el consumo y el Dios dinero, e igualmente promover entre ellos y ellas una lectura crítica de la información que privilegia la “chiva” lo espectacular y vendible, sin detenerse en las consecuencias nefastas que esa práctica acarrea.

· A utilizar los diferentes medios de comunicación escolar como canales para la expresión, difusión y promoción de los principios y valores de la convivencia , el respeto y disfrute de la diversidad, teniendo en cuenta las voces, expresiones e identidades de los y las jóvenes y promoviendo lenguajes incluyentes, tolerantes y solidarios.

· A construir conjuntamente estrategias para acercar, comprometer e interactuar con los diferentes tipos de familia, con el fin de ir develando prejuicios y preconceptos sobre ellas y lograr que sus miembros se comprometan con el cuidado, acompañamiento, escucha y protección amorosa a los niños, niñas y jóvenes.

· A proponer procesos de reflexión y formación sobre las maneras como se inculcan a hombres y a mujeres, estereotipos de dominación, sumisión, uso de la fuerza o privilegios de unos en detrimentos de otros, buscando develar las prácticas que amparadas en el machismo, estimulan y defienden la discriminación y las violencias de género.

· A impulsar la inclusión en las políticas e inversión públicas, de estímulos, subsidios, programas y proyectos para ayudar a la madres, padres, cabeza de hogar a cumplir con su trabajo de cuidado, protección y acompañamiento a los niños, niñas y jóvenes.

· A convocar a la Cámara de comercio de Bogota a liderar, en conjunto con la SED, una campaña de comunicación hacia los empresarios, empleadores y sector productivo público, privado y solidario, para que se comprometan a facilitar y estimular la participación de sus trabajadores y trabajadoras en los llamados que les hace el colegio de sus hijos e hijas, toda vez que lo más común es que éstos no conceden permisos ni autorizan la asistencia a las reuniones de informes, entrega de resultados y resolución de problemáticas de los y las estudiantes.

· A difundir entre la comunidad educativa, la ciudadanía y los medios escolares, locales y masivos de comunicación, los compromisos aquí adquiridos, así como a promover, apoyar y hacer realidad su cumplimiento.

· Dado en Bogotá a los 3 días del mes de agosto de 2007, y aprobado por la plenaria de los y las personas, organizaciones e instituciones participantes en le Seminario “Colegios libres de violencia: un compromiso de ciudad”.